martes, 9 de noviembre de 2010

Otoño en Paris


Teníamos una asignatura pendiente: volver a París. Siempre hay motivos para visitar una de las ciudades más bellas del mundo, pero esta ocasión era especial, y la escapada ha valido la pena!

Un clima invernal, con cielo gris, nubes y lluvia nos recibe y no nos abandona en dos dias, pero este escenario ya forma parte de París, por lo tanto...al mal tiempo, buena cara!

Antes de nada os diré que no visité la Torre Eiffel, ni el Sagrat Cor, ni Arc du Triunf, por lo tanto esta no es una ruta turística.

Para los que me quieran seguir, tres zonas: Place des Vosgues, y sus alrededores. Les Tulleries hasta el Barrio Latino, o sea Saint Germain. Y la ruta más glamurosa (donde se concentran las más y mejores marcas de moda, en espectaculares edificios neoclásicos) entre Avenue Matignon, Avenue George V y Avenue Montaigne.

Y como siempre, nos centraremos en lo que se refiere al buen comer:

Nuestra primera parada gastronómica tiene lugar en el Ralph's, de Ralph Laurent (173 Boulevard Saint Germain), un lugar de ensueño, en la tienda-restaurante-jardín, encantador, elegante, medio americano medio francés...ummmm!! la carta contiene poco más de una decena de platos, típica cocina de los ranchos yanhees más selectos, o sea que hamburguesas deluxe, ensaladas variadas, tamaño king size y buenísimos. Quizá un pero: el precio, algo elevado, pero que viene compensado por el majestuoso escenario.

Dicen que el Brunch de allí es de lo más, por lo tanto, esa puede ser vuestra elección, si el sol de fin de semana aparece al fin por París.

Dos propuestas más modernas, alejadas del habitual bistro francés: market y Avenue, ámbos situados en una de las zonas más cool y fashion de la capital, en la avenida Montaigne.

En el primero una carta más mediterránea y ligera. Y para la noche dejamos el Avenue, del grupo Costes, cocina sofisticada, lugar superconcurrido por la gente guapa guapa, elegante de lo más, de esos lugares que nos gustaria tener en Barcelona, por todo, y que no tenemos. Está a un paso del Hotel Plaza Aténnée, otro de los must imprescindibles, donde se sirven las mejores (y más caras) copas de París. Atención a la carta táctil, repleta de cokteles de diseño.

Otra opción para las noches más canallas (y qué canallas!!) es el Bar Costes, en el mismo Hotel Costes, cerquita cerquita del Hotel Ritz, de la Place Vendome...Guuuuaaaauu de gente, de ambiente, de música!! Lo tiene todo, pero de todo!

Finalmente, para los más tradicionales, una recomendación segura: el Allard (1,Rue de l' Éperon) en pleno barrio latino. Sus guisos, platos abundantes y caldosos, ayudan a sobreponerse del frio y las caminatas.

En lo referente al hospedaje, París sigue siendo una ciudad cara, y creemos que con poca oferta de hoteles con encanto de precio medio. Abundan aquí los grandes, de estilo clásico (algunos casi demodé) como el Ritz, como el Plaza Atenné, como el Le Crillón, también los Grand Hyatt o los Intercontinental...Una buena propuesta es el Hotel Recamier (3, Place Saint-Sulpice), en un enclave tranquilo y agradable, pero cerca de una de las zonas más comerciales...un boutique hotel decorado con buen gusto, y a precios más asequibles.

Uno de los objetivos de la escapada era recorrer las mejores tiendas, pero también las mejores boulangeries-cafeterias, que aquí abundan. Y es por ello que os recomiendo, sin duda, una de las más auténticas, Mammi Gateux (66, Rue Du Cherche-Midi). Andamos de lo lindo para llegar a ella, pero valió muy muy la pena, tomar un buen café en un pequeño lugar, regentado por buena gente.

Y no acabaré mi ruta sin citar Ladurée (16, Rue Royale): pasteleria fundada en 1862, y lugar de encanto total, para desayunar o para comprar los mejores macarons (galletitas de clores y variados gustos) muy de moda en todo el mundo. Nos encantó la colección dedicada a John Galliano, el genial modisto que nos dejó hace un año...

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